Rate this post

Hoy es necesario responder a las expectativas del cliente de forma personalizada. ¿Cómo? Con una estrategia efectiva de automatización de marketing

Los hábitos cambiantes y los comportamientos de compra, acelerados por dispositivos digitales, móviles y medios sociales, requieren que las marcas reconsideren sus mecanismos de marketing, para ser al menos tan ágiles como sus consumidores. En 2016, el 32% de las ventas de moda en Italia se realizaban a través del móvil: el 66% se realizaba a través de teléfonos inteligentes y el 34% a través de tabletas.

A nivel mundial, el 67% de los usuarios utiliza su smartphone en la tienda para comparar precios, mientras que el 37% de ellos disfruta compartiendo fotos de sus compras en las redes sociales. Para más detalles eCommerce y la moda: cómo la experiencia de compra cambia De los desfiles de moda a las compras en línea: así es como la moda se convierte en digital Esto demuestra que ya no es el momento de la comercialización masiva.

Ya no se trata de enviar correos electrónicos, boletines o mensajes SMS a muestras de población definidas, de acuerdo con las estrategias relacionales elaboradas, arriesgando molestar y ahogar al consumidor. Se trata más bien de conocer a cada cliente, anticiparse a sus necesidades y responder a sus expectativas de forma personalizada y contextualizada, estableciendo una relación de confianza con la marca.

Las marcas deben centrarse en el cliente.

Y es aquí donde la automatización del marketing de última generación tiene sentido. Hay muchas preguntas que hacer: ¿cómo integrar canales, interactuar en situaciones de movilidad, ser relevantes para el ciclo de vida y el potencial real de un consumidor o cliente, y al mismo tiempo tener en cuenta sus deseos y predecir sus expectativas? ¿Cómo podemos hacer frente a la excepción, dado que cada individuo representa, por definición, a uno de ellos? ¿Cómo podemos simplificar esta aparente complejidad para centrarnos en la experiencia única que la marca quiere ofrecer al consumidor? Para más detalles sobre la automatización del marketing digital: ¿cuál es el papel de las personas? Los cinco pilares para la automatización de marketing sofisticada Automatización del marketing La automatización del marketing se basa en cinco pilares esenciales a través de los cuales se produce la magia experiencial y genera emoción, compromiso y conversiones.

1. Definir Es importante correlacionar correctamente los objetivos perseguidos (tales como preferencia de marca, adquisición, activación, retención, tráfico en tienda, carrito de la compra abandonado, 88negocio repetido, etc.) con las propuestas de valor o experiencias proporcionadas al cliente. Por ejemplo, la marca podría querer vender su propio producto hoy en día, pero para su cliente todavía no es el momento adecuado: ¿cuáles son los argumentos (o más bien las experiencias) que pueden convencerlo de comprar?

2. Reconocer El perfil del consumidor o cliente ya no se limita únicamente a la fiabilidad de los datos personales facilitados o a sus compras. Todas las señales que pueden dejarse durante las interacciones multicanal -como los productos vistos en la web, los comentarios dejados en las redes sociales, los puntos de fidelización utilizados en la tienda, las preguntas realizadas a través del chat, las notificaciones push recibidas al acercarse a una tienda, la información liberada en el punto de venta a través de la clientela, etc. Deben ser escuchadas, recogidas, archivadas y luego analizadas para enriquecer el conocimiento de cada cliente.

En resumen, todos los datos de clientes potenciales y clientes provenientes de diferentes sistemas online y offline deben ser alojados y sincronizados para crear objetivos precisos y multidimensionales, necesarios para el proceso de personalización.

Cuanto más personalización se ponga al límite, mayor será el impacto de las acciones de marketing. Los gestores de marketing, CRM, comerciales o eCommerce tendrán una visión 360 grados, compartida y única del consumidor o cliente en tiempo real, para reconocer y adaptarse a sus especificidades, cualquiera que sea la acción a realizar.