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La utilización de buenas prácticas en Instagram puede llevar las marcas al éxito, teniendo en cuenta que la red tiene actualmente más de 200 millones de usuarios.

Después de haber sido adquirido por Facebook en 2012 y el exponencial crecimiento del uso de dispositivos móviles, Instagram cuenta con más de 200 millones de usuarios activos.

Una red social que apuesta por compartir fotografías con filtros y vídeos, funcionalidad agregada en 2013 que generó mucho ruido, se ve hoy como una de las principales apuestas en comunicación de la mayoría de las marcas.

Incluso cuando intentan encontrar su identidad visual en Instagram, las marcas deben tener en cuenta algunos factores y respetar algunas reglas de interacción para no ser consideradas spam.

Las hashtags, etiquetas iniciadas por el carácter #, son un buen comienzo. Su uso moderado puede contribuir a aumentar la visibilidad de la marca en el entorno digital. Moderar el tipo de publicaciones que se hacen también es un paso importante.

Las marcas tienen que tener noción que las tendencias en Social Media duran 1 año, siendo que fácilmente quedan obsoletas. Publicar pocas “selfies” y no sobrepasar las 2 publicaciones al día son otras buenas prácticas a tener en cuenta en la red social Instagram, además de disminuir el número de aplicaciones que se usan para publicar fotos es un punto importante a tener en cuenta. A pesar de ser un componente importante para el aumento de la visibilidad de las marcas, las hashtags deben ser utilizadas con mucha moderación.

El uso abuso de hashtags puede convertirse en spam y surtir efectos negativos en lugar de positivos. Para medir la eficacia de estas buenas prácticas es necesario tener las herramientas adecuadas.

Websites como Visual.ly e Iconosquare son buenas fuentes de estadísticas, ya sea a través de infografías como de tablas de datos. Esta eficacia sólo tiene aplicación si las marcas tienen una buena base de seguidores, claro que al principio es complicado, pero estas bases se van construyendo con el tiempo.

A pesar de que existen diversas técnicas fraudulentas, la mejor forma es la divulgación en otras redes sociales, por ejemplo a través de la implementación de una ficha de Instagram en la página de Facebook de una marca. La compra de seguidores es práctica recurrente en la obtención de nuevos clientes, pero no es cierto y puede llegar a tener consecuencias negativas.

Tener muchos seguidores, pero poca interacción no trae estadísticas positivas a las marcas. Crear concursos también es una buena forma de conseguir más seguidores, teniendo como base la interacción es una práctica recurrente, mostrando muchas veces el lado más creativo y divertido de la marca.

Los concursos combinan dos vertientes, las buenas prácticas en Social Media con el rápido crecimiento de la base de seguidores, para dinamizar la presencia de la marca en el Instagram. La popular red de fotografías y vídeos con filtros se presenta hoy como una importante arma de las marcas.

La facilidad de crear contenido creativo y seguir correctamente las buenas prácticas, garantiza éxito al apostar en el Instagram. La verdad es que el contenido y la información son las mejores maneras de llegar a los usuarios de Internet, sobre todo si se pasa a través del contenido visual.