Rate this post

Optmizar una campaña de AdWords es un proceso que implica estrategias, mejores practicas y el uso de herramientas indispensables. Descubramos que son

Una campaña de AdWords significa perderse en el mar magnum de secretos, trucos, mejores prácticas  con promesas milagrosas y no siempre es fácil orientarse para encontrar las rectas correctas. Los resultados son a menudo decepcionantes, por lo que la mayoría de las pequeñas y medianas empresas dedican poco tiempo y recursos a optimizar y supervisar sus campañas de pago por clic.

Cabe señalar que los profesionales de marketing en las pequeñas y medianas empresas realizan múltiples tareas y no todas las empresas pueden permitirse un gestor dedicado exclusivamente al pago por clic.

En otras palabras, los anunciantes que supervisan regularmente a través de su cuenta de AdWords casi con toda seguridad pueden obtener mejores resultados.

¿Cuáles son las mejores prácticas para optimizar una campaña de AdWords y obtener mejores resultados de sus inversiones de pago por clic?

La primera, sin duda alguna, es Perry Marshall, una de las fuentes más autorizadas en lo que se refiere a AdWords. En su “Google AdWords – The Final Guide”, Marshall ilustra una técnica sorprendente en su eficacia para optimizar el rendimiento de una campaña de pago por clic:  A partir del análisis de las palabras clave más eficaces para cada grupo de anuncios, Marshall sugiere moverlas a un grupo específico, construido ad hoc en torno a una sola palabra clave y completarlo con un anuncio que se ajuste perfectamente a la palabra clave (y tal vez ya lo contenga en el título). Una especie de desprendimiento y ataque que es capaz de maximizar significativamente el CTR, aumentando el porcentaje de usuarios que hacen clic en un anuncio después de leer el título.

Cada campaña de AdWords es una historia en sí misma, es cierto, pero Perry Marshall identifica una serie de mejores prácticas que, sin duda, contribuyen significativamente a mejorar el rendimiento y los resultados a través de AdWords. Entre ellas figuran la programación de anuncios, la gestión del calendario de publicación, la geo-targetización, la focalización del presupuesto en áreas específicas de interés, el recurso a diferentes estrategias de licitación basadas en dispositivos y, por último, la elaboración de una lista de palabras clave negativas que mantienen los anuncios alejados de yuxtaposiciones temáticas o semánticas engañosas o simplemente no alineados con el público objetivo.

Otra buena práctica para optimizar una campaña de AdWords es la que proporciona WordStream y el modelo “20 minutos”. Este es un flujo de trabajo, diseñado para profesionales de marketing muy ocupados, que le permite gestionar las tareas de control y optimización de cuentas de AdWords que requieren sólo 20 minutos a la semana.

Concretamente, se estructuraría de esta manera: el primer minuto del flujo de trabajo se dedica al control de ofertas y presupuestos.  los dos minutos siguientes se dedican a poner en pausa las palabras clave que dan poco rendimiento que son una amenaza real para la optimización del presupuesto, pero que por lo tanto se impide descargar esas palabras clave que resultan ser irrelevantes.