Rate this post

Terrorismo zombie, gamificación y una compleja maquinaria propagandística: el impacto social de la comunicación terrorista y cómo combatirla.

“El terrorismo es una forma de comunicación. Sin comunicación no habría terrorismo. Desafortunadamente, la frase, pronunciada en 1978 por el sociólogo canadiense Mariscal McLuhan, habría redescubierto todo su significado en la actualidad. Los crecientes ataques terroristas que los grupos terroristas han exigido en los últimos tiempos y el uso de medios digitales para difundir su mensaje han llevado a una reducción del concepto tradicional de terrorismo.

La comunicación del terror difundido por grupos como el Estado islámico de Iraq y Siria (ISIS o Daesh) es prueba de ello,estamos hablando de una estrategia de comunicación compleja y coherente que ha sabido aprovechar todas las ventajas que las tecnologías han aportado y, lo que es más importante, que ha sabido aprovechar las debilidades humanas de hoy y siempre, el miedo y el sentido del peligro.

¿Cómo influye la comunicación del terror en nuestra sociedad y quién gana al final en esta guerra psicológica?

La estrategia de comunicación,entre la gamificación y la propaganda, según Zygmunt Bauman, la fuerza del terrorismo actual “deriva de su capacidad de responder a las nuevas tendencias de la sociedad contemporánea,globalización, por un lado, e individualización, por otro”. La fuerte presencia social de grupos terroristas como ISIS en los últimos años es innegable y aquí radica, en parte, el poder de su propaganda explotando redes sociales como Twitter y Facebook que facilitan la difusión de videos y fotografías en la web hasta viralizarlas, estos grupos intentan sembrar el miedo, con una comunicación de terror.

A través del uso de los nuevos medios de comunicación, el grupo consiguió difundir el mensaje antioccidental a través de anuncios en las redes sociales, con plataformas de mensajería y chats de videojuegos. Lo que la globalización ha hecho bien a la sociedad contemporánea incluido el hecho de romper los límites espacio temporales y la posibilidad de estar continuamente conectados con el resto del mundo se ha utilizado para comunicar el odio, el pánico y el temor a un ataque terrorista inesperado, en cualquier momento y en cualquier lugar del mundo.

En resumen, el terrorismo actual responde a la sociedad contemporánea hiperconectada, con los medios tecnológicos a su disposición, intentando transmitir a los ciudadanos un sentimiento de inseguridad continua. El material de propaganda creado por el grupo terrorista ISIS La propaganda yihadista desempeña un papel esencial en la consecución de los objetivos del grupo terrorista y por este motivo, en 2016, el Daesh ha lanzado una guía de 55 páginas titulada “Media Operative, You are a Mujahid, Too” (“Media Operator, you are also a jihad fighter”).

El documento subraya la importancia que se atribuye a todos los que participan en la creación de contenidos mediáticos y en la difusión del mensaje a través de los distintos medios de comunicación. El objetivo de esta guía parece ser motivar y realzar la acción de todos aquellos que de alguna manera apoyan al Daesh, independientemente del mayor o menor grado de activismo o participación en el movimiento.

La narrativa de esta comunicación de terror desarrollada por la máquina propagandística ISIS ha cambiado con el paso del tiempo, pero hay temas recurrentes, muy evidentes en las conversaciones, videos y otros contenidos publicados en la web. Según el informe “Documentando el Califato Virtual” publicado por Quilliam, la organización de la lucha contra el extremismo, entre los temas tratados destacan la misericordia, el sentido de pertenencia, la brutalidad, las víctimas, la guerra y la utopía. La promesa de participar en una gloriosa misión hacia un destino maravilloso y utópico es una de las armas persuasivas más poderosas del Estado islámico.