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Una de las herramientas más interesantes del marketing web es el contenido. Artículos de información, entradas en blogs, comunicados de prensa, pero también videos, infografías, presentaciones de diapositivas y mucho más.

El elemento común a todos estos contenidos es el título, cebo universal para atraer la atención de los usuarios y generar visitas al sitio.

Escribir títulos cautivadores es por lo tanto un objetivo prioritario de cualquier estrategia de marketing, o más bien de marketing de contenido.

En una red que ahora está sobrecargada de contenido (sobrecarga de información) poder distinguirse con un título efectivo es el primer paso hacia el éxito.

Pero, ¿cuáles son las reglas para evitar errores? La primera es la longitud. En los últimos años, el tiempo de lectura parece haberse reducido al mínimo necesario. Por lo tanto, los títulos demasiado largos deben evitarse a favor de las frases cortas y breves.

En relación con el meta título, es aconsejable permanecer por debajo del umbral de 60 caracteres (se entiende por subtítulo de este artículo, que cuenta 59). Para escribir títulos cautivadores, hay que considerar palabras clave.

La elección de las palabras clave del sitio ayuda a posicionarse en Google y en este sentido los diversos H1s (pero también los H2 y H3) juegan un papel decisivo.

LOS VALORES DEL EFECTO

Habría sido fácil llamar a este artículo “Los secretos que nadie te ha dicho nunca que escribas títulos cautivadores”. Alguien habría hecho clic porque estaba intrigado por la posibilidad de leer información exclusiva. Pero alguien más pasaría al siguiente título juzgando el mensaje por lo que era: un mero recurso promocional. No faltan ejemplos de los que se basan en este enfoque.

Tenga cuidado, sin embargo: es mejor usar los títulos de efectos sólo si realmente tiene las tarjetas adecuadas para hacerlo. Cada vez que se arriesga a traicionar la confianza del usuario, ya sea porque la promesa no se mantiene, o porque el tono enfático al largo cansancio. Como siempre, debemos ser conscientes de los medios adoptados. No hay otra forma y nunca existirá.