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El cumplimiento de las normas de privacidad a menudo se subestima: quienes envían boletines a sus miembros deben cumplir con reglas precisas.

Si tu estas acostumbrado a enviar boletines informativos, debe establecer una política de privacidad que regule el envío y los datos personales de los usuarios en su posesión.

No se trata de un exceso de prudencia, como dice la ley, precisamente por el hecho de que administra las direcciones de correo electrónico y la información relacionada (es decir, los datos personales) necesita preparar una política de privacidad con la que identificar con precisión el tratamiento, los propósitos y las responsabilidades relacionadas con la gestión de datos. De hecho, esto es lo que exige la ley: en Europa, prácticamente todos los países tienen una política obligatoria de protección del usuario.

Por otro lado, si utiliza proveedores de boletines de noticias como MailUp, Mailchimp, Benchmark E-Mail – para nombrar tres de las herramientas más populares – cualquiera que haya notado que el envío de comunicaciones se previene hasta que una política de privacidad publicada en su sitio web se inserta. Subir el límite enviando comunicaciones desde su proveedor de correo electrónico no es una buena idea.

Es necesario cumplir con la Directiva Europea 96/46/CE (que será reemplazada en 2018 por el Reglamento de la UE 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo). Las reglas básicas para el envío de un newsletter… según la ley El respeto a la ley cuesta muy poco, sobre todo cuando hay soluciones prácticas, rápidas y seguras (tanto desde el punto de vista técnico como jurídico) como las que ofrece Iubenda, una empresa que proporciona asistencia jurídica con unos pocos clics y a precios muy asequibles.

Los elementos básicos que deben indicarse en la política de privacidad son los siguientes

Quién es el propietario del tratamiento de datos; cuáles son los terceros, si los hay que gestionan los datos personales de los usuarios de la lista de correo; para qué fines se utilizan las direcciones de correo electrónico de los suscriptores; qué datos de los suscriptores se administran; instrucciones sobre cómo los suscriptores pueden cambiar sus datos o no se registran en la lista; cómo se comunican a los suscriptores los cambios en la política de privacidad.

Por supuesto, hay premisas que hacer cuando hablamos de la gestión de los datos personales de los usuarios en las listas de correo: las direcciones de correo electrónico sujetas a comunicaciones deben ser recogidas con el consentimiento de las partes interesadas (no raspado de Internet: un correo electrónico publicado en línea no da derecho a hacer que las comunicaciones sin previo consentimiento); como se lee en el punto 5, los usuarios deben tener la oportunidad de borrar ellos mismos de la lista o modificar algunos datos: puede proporcionarles esta facultad mediante la publicación de un enlace a Por lo tanto, al enviar comunicaciones, es necesario ponerse en contacto con profesionales que se ocupan de la privacidad.

Sin embargo, independientemente de la fiabilidad fiable que ofrezcan quienes se ocupan de determinadas cuestiones, siempre es una buena práctica estar al menos brevemente al corriente de las normas básicas sobre la administración de datos personales de los usuarios en línea.

Para resumir, a título personal, basta, por tanto, conocer los 6 puntos básicos relativos a la titularidad del tratamiento y a los terceros que traten los datos, el tipo de datos objeto de tratamiento, las finalidades del tratamiento y -no menos importante- las normas de comunicación a observar con respecto a los miembros en relación con la modificación de los datos, el registro y los cambios en el contenido de la política de privacidad.