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Neuromarketing

Estimula los sentidos

La nueva provocación del neuromercadeo es golpear los sentidos del consumidor hacia marcas específicas hasta el punto de crear experiencias sensoriales atractivas.

 ¿Cómo respondemos a los estímulos de marketing?

A menudo uno se pregunta por qué el mismo objeto afecta a las personas de manera diferente, como una pared blanca que para algunas personas no comunica nada, para otras es algo en continuo desarrollo y se convierte en algo y para otras todavía una oportunidad irrepetible de expresarse…

¿Pero por qué esto?

La respuesta es simplemente inherente a lo que se define como el sentido subjetivo de la realidad, el significado que, según los propios sentidos, se le da a la realidad externa y a la realidad interna… y a la realidad interna. Precisamente por la función necesaria de filtrar la realidad y su organización de una manera única y personal, los sentidos siguen siendo el primer aspecto que se golpea para inducir algo a alguien. Y aquí es donde el nuevo propósito del marketing emocional se convierte en comprender, de vez en cuando, qué formas de estimular para obtener el efecto esperado.

Tendencia del Marketing

Estas consideraciones se reflejan en la constante atención prestada a las estrategias de marketing que mejor funcionan y convencen al consumidor. Esta tendencia, de hecho, ha llevado a la afirmación del neuromercadeo, la ciencia actual que, combinando el conocimiento y las prácticas neurocientíficas con las estrategias de marketing, revela procesos irracionales que influyen en las decisiones de compra del consumidor potencial y su implicación emocional en una marca más que en otra.

Considerando que se ha demostrado por varios estudios que las emociones intervienen en todos los aspectos de la vida humana, especialmente en las decisiones a tomar, el reto del nuevo marketing emocional es captar y estimular las emociones a través de los sentidos. Aquí es donde me vino a la mente Martin Lindstrom, uno de los principales expertos en neuromarketing y autor de “Brand Sense: Sensory Secrets Behind The Stuff We Buy”. Según el autor danés, las empresas deben, para dirigir su mensaje, apuntar a las emociones de los consumidores, tocando tantos sentidos como sea posible. Martin Lindstrom dice:”Las marcas necesitan estar activas para ofrecer una experiencia sensorial y emocional completa. No basta con presentar un producto o servicio sólo visualmente en un anuncio.

El estudio del neuromarketing, a través de sus propias herramientas de seguimiento ocular y electroencefalograma, se centra actualmente en las técnicas extraídas de la gran pantalla que ayudan a estimular ciertas percepciones sensoriales en el público.

Técnicas

Las técnicas más utilizadas son las que afectan a los sentidos del consumidor en el centro, como son: filtros de color específicos y primeros planos de partes del cuerpo, primeros planos de acciones como comer o tocar objetos, para la visión e inserción de sonidos profundos y familiares como la respiración o los latidos del corazón y la reproducción de música con un tiempo coordinado a las secuencias de imágenes para la audición. Estas técnicas, mediante la estimulación intensiva de los sentidos más utilizados, pretenden activar las áreas más profundas del cerebro de los espectadores, induciéndoles a recordar inconscientemente sus propias experiencias personales a través de la simple y efectiva asociación: sentido = experiencia personal.

Obviamente, para sacar el máximo provecho de estos trucos, el reto subyacente debe ser tener una idea clara de la sensación que quieres transmitir.

En conclusión, con las técnicas de neuromarketing surgen técnicas que son capaces de ser eficaces porque acogen la nueva frontera del marketing: utilizar los sentidos, estimular las emociones y hacer vivir una experiencia de compra innovadora y atractiva. Es posible y sobre todo deseable, por lo tanto, explotar la diversidad sensorial individual para crear de vez en cuando experiencias únicas e irrepetibles que se consideren tan personales, pensar en ellas como creadas ad hoc para sí mismas.