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Inteligencia artificial, aprendizaje automático y robots aplicados al marketing. ¿Las personas están listas para estos cambios?

Muchas empresas como IBM y Google o incluso centros de investigación universitarios como el MIT se dedican a la creación y programación de esta tecnología. En particular, su versatilidad es su punto fuerte puede ser utilizado, de hecho, en diferentes entornos, como el doméstico o industrial, pero en los últimos tiempos también se está probando en marketing.

Cuando hablamos de robots, inteligencia artificial, chatbots y sistemas de aprendizaje automático, siempre acabamos tratando estas tecnologías con desconfianza y temor, porque según muchos, la automatización crearía un aumento del desempleo: según el informe de Forrester, la inteligencia artificial y los robots tendrían que reemplazar al 7% de los trabajadores estadounidenses.

¿CÓMO SE APLICA LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL AL MARKETING?

Mucha gente ha intentado dar una definición de inteligencia artificial: Stuart Russell, profesor de Informática de la Universidad de California, describe esta tecnología como un estudio de métodos para hacer inteligentes las acciones realizadas por los ordenadores.

En particular, podría ser considerado como un árbol cuyas ramas son el aprendizaje, el razonamiento, la percepción, la planificación, la comprensión del lenguaje y la robótica. El aprendizaje automático, por otra parte, debe ser considerado como un tipo de inteligencia diferente, ya que es capaz de aprender de forma autónoma y, en consecuencia, crecer sin la ayuda de un programador.

 

Las máquinas que explotan el aprendizaje de la máquina, por lo tanto, serían más rápidas de aprender que otras computadoras y por esta razón serían capaces de llevar a cabo las operaciones en unos pocos días que normalmente tomarían años.

Pedro Domingos, profesor e investigador de aprendizaje automático en la Universidad de Washington, se refiere a la inteligencia artificial como la meta a alcanzar, al planeta al que nos dirigimos; el aprendizaje automático, por lo tanto, es la nave espacial que nos llevará a nuestro destino, mientras que los grandes datos son nuestro combustible.

El investigador predice que el aprendizaje de máquinas se utilizará en muchas otras áreas de la empresa, además del marketing dentro de diez años. Mirando a grandes empresas como Amazon y Google, es posible ver cómo la inteligencia artificial ya está presente en todos los sectores de las pequeñas empresas.

Un ejemplo de cuán grande es el potencial de esta innovación lo ofrece la empresa Jeff Bezos, donde un tercio del negocio es impulsado por una función gestionada por máquinas de aprendizaje automático: se trata, en particular, de las compras recomendadas.

Otra empresa que hace buen uso de esta tecnología es Netflix: de hecho, el 75% de las películas y series de televisión vistas por los usuarios son sugeridas por el sistema de recomendación. La plataforma de comercio electrónico de Seattle está pensando en una nueva forma de vender sus productos: gracias a los datos de los usuarios, recopilados principalmente a través de chatbots y asistentes digitales, la empresa puede anticiparse a las necesidades de sus clientes.

Hoy en día, a través de grandes datos y algoritmos, es posible conocer a sus clientes considerablemente mejor, hasta que pueden predecir lo que quieren comprar.

Markus Giesler, director del departamento de Marketing de la Escuela de Negocios de York, habla de cómo los seres humanos siempre han estado interesados en el concepto de inteligencia artificial, incluso antes de la aparición de HAL 9000; incluso antes de la Edad Media siempre había un deseo de aprender más sobre lo que él llama “tecnología con espíritu”. La inteligencia artificial ciertamente no es una innovación “reciente”, pero lo que más sorprende es ver que sólo en este momento nos estamos dando cuenta de sus enormidades.