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Marketing de Influencia social

En un escenario en el que las estrellas de los medios sociales tienen igual o mayor consideración y autoridad que las celebridades y las plataformas sociales se han convertido en poderosas herramientas para crear zumbido en torno a sus productos y servicios.

Un reciente estudio de McKinsey sobre el impacto del correo y los tweets en las ventas de una muestra de veinte mil consumidores europeos en unas 30 áreas de productos y más de 100 marcas en los últimos dos años muestra que la recomendación social determina de forma significativa el viaje del cliente y las decisiones de compra de los usuarios.

El boca a boca puede generar el doble de volumen de ventas que la publicidad y una tasa de retención de más del 35%. En tal perspectiva, es seguro que el 2016 fue el año de maduración para la comercialización de la influencia social. Por lo tanto, vale la pena profundizar en algunas de las tendencias que probablemente caracterizarán el escenario.

En primer lugar, será cada vez más importante utilizar una plataforma fiable para descubrir y conectar con el conjunto adecuado de influenciadores. Sólo de esta manera, las actividades de marketing de influenciadores sociales pueden transformarse de un ejercicio de marca suave a un plan estructurado capaz de construir relaciones estables con los influenciadores y producir resultados significativos en términos de ROI, así como la reputación en línea. Ya sean bloggers, tweetstars, famosos de Instagram o Youtube, todos los webmarketers que busquen conexiones importantes deben ser capaces de elegir la plataforma que mejor se adapte a sus objetivos de marketing.

Desde TapInfluence a NeoReach, desde Traakr a Wordperks -sólo por nombrar algunos- es bueno hacer un punto de referencia cuidadoso para evaluar qué plataforma es más eficiente que el plan de marketing influyente que desea alcanzar y los KPIs que lo establecen.

Es probable que los programas de marketing influyentes sean más caros. Por un lado, los profesionales del marketing son cada vez más selectivos a la hora de elegir y atraer a los influenciadores, centrándose sólo en personalidades consideradas más creíbles y leales. Por esta razón, los influenciadores tienen que encontrar la combinación adecuada entre contenido patrocinado y orgánico -además de trabajar en la calidad y relevancia- para que puedan apoyar su autoridad y no ser percibidos como spammer.

Ciertamente, una opción más juiciosa de colaboración con marcas y empresas es una excelente forma de demostrar consistencia y fiabilidad. Además, deben perseguir un enfoque más sistemático y razonado del marketing de influencia con la consolidación de una orientación coherente hacia los KPIs: en primer lugar, la implicación de los usuarios, el número de visitantes adquiridos, las acciones generadas pero también la adquisición de clientes o clientes potenciales, la cantidad de medios conquistados. En un escenario en el que el contenido visual – y los vídeos – generan el más alto nivel de compromiso y sobre todo en un año en el que el streaming en directo ha estallado desde el Periscopio, es posible que 2016 marque la consagración de Instagrammers y YouTubers: ya hoy son las plataformas con la más alta generación de contenidos generados por los usuarios y el uso compartido en tiempo real, perfilándose como plataformas de entretenimiento real.

En este escenario, no es difícil imaginar la configuración más eficaz de un plan de marketing influyente: la experiencia directa con una marca o producto. Una experiencia auténtica y sin filtrar, transmitida a través de una narración personal. Este es el tipo de contenido que puede generar boca en boca y afectar significativamente la reputación de una empresa.