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La importancia de la evolución de la época que trajo la Internet y la velocidad con la que el marketing web cambia.

Hasta hace unos años, Internet utilizaba sitios estáticos llenos de palabras clave repetidas interminablemente; cero atención al usuario, que era una especie de “web primitiva”, con pocas reivindicaciones y decididamente desconfiado de todo lo que comenzaba con www. Es una revolución que está ocurriendo, si piensas que, hace 10 años Facebook e Instagram no existían; hace 20 años Google no existía y sólo había 130 sitios en línea; ¿querías una cuenta de correo electrónico? Tenías que pagarlo.

Una evolución de este tipo requiere necesariamente la misma rapidez para los profesionales del web marketing: es necesario ser capaz de cambiar, aprender y actualizarse constantemente (este requisito es evidente también a partir de la gran cantidad de cursos de Web Marketing disponibles hoy en día, en línea y en presencia).

Pero continuemos con la historia. Con el paso del tiempo, nacieron y justo después de la muerte “gigantes” como MySpace y Msn Messenger, mientras que Google, YouTube, WordPress y muchos otros aparecieron en la escena web, ocupando más espacio y contribuyendo a la evolución del marketing web de “organismo unicelular a animal complejo”.

Con esta rápida evolución, dos cosas han cambiado principalmente

1) Contenido: desde sitios estáticos se ha cambiado a blogs, sitios, portales, redes sociales, aplicaciones, aplicaciones de chat social, audio, vídeo, fotos y contenido textual de varios tipos.

Los números son embriagadores: el 90% de los blogueros utilizan Facebook para promocionarse; el 53% de las empresas estadounidenses encuentran nuevos clientes gracias a Twitter; el 20% de las búsquedas de Google están relacionadas con búsquedas de actividades locales.

Es evidente lo significativo que es el impacto de las Redes Sociales en la sociedad y en el mundo económico, a pesar de que parecían (y todavía parecen parecer) juegos lúdicos para las facetas.

Gracias a la web, de hecho, incluso las pequeñas y pequeñas empresas locales tienen ahora la oportunidad de llegar al público en general, lo que hasta ahora se ha visto impedido porque en manos de quienes tenían los fondos necesarios para llegar a la televisión y los periódicos: gracias a Internet los costes para promocionarse colapsaron, hay nuevas oportunidades para aquellos que se presentan como una realidad empresarial emergente, sin contactos y con poco presupuesto.

2) Usuarios: han evolucionado tanto que pueden considerarse como el factor determinado por la evolución del marketing web que vemos continuamente, mes tras mes. El Web Marketing, y más aún el mundo de los Social Media, ha transformado la comunicación entre las empresas y los usuarios: hablamos de diálogo, por lo que se requiere una comunicación bidireccional, en la que el compartir, las experiencias, el entretenimiento y las emociones están en el centro de la relación que cada marca debe tener con sus clientes potenciales.

Las propias empresas tienen que invertir el marketing: ya no existe el producto, sino el cliente y sus necesidades en el centro de todos los esfuerzos. Hay que construir relaciones y confianza. Tal cambio, que creo que es una revolución industrial acelerada, impone nuevos ritmos a los profesionales que trabajan en el sector, como se prevea.

La formación continua se convierte en una necesidad para empresas, profesionales y agencias de servicios. Parece una frase hecha, pero los que no entendieron esto arriesgaron (o desaparecieron por completo) durante la reciente crisis económica.

La investigación realizada por Asfor, la asociación de escuelas de negocios italianas, ha demostrado que, en medio de la crisis, las empresas que no utilizaron la formación empresarial (en general) quemaron el 8% de la facturación entre 2007 y 2010.

Por el contrario, las empresas que han creído en la formación y nuevas formas de llegar a nuevos clientes e internacionalizarse, gracias a cursos de formación estructurados, han incrementado su facturación en un promedio del 33%.

Para el presidente Vladimir Nanut,”los que gastan en formación son una pequeña minoría, pero hoy la ventaja competitiva no está ahí.