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En el salón Bookcity en Milán, se presentó la película documental sobre la brecha digital de Michael Kleiman, Web, The film. El documental se realizó en colaboración con el proyecto One Laptop for Child Program, que tiene como objetivo apoyar a los niños de los países pobres a través de la educación y la superación de la brecha digital.

El documental cuenta la historia de un director que vivió durante diez meses en Perú, en estrecho contacto con las poblaciones de pequeños pueblos de los Andes y la selva amazónica peruana. Cuenta la experiencia de personas, en su mayoría niños, que descubren el mundo de Internet en sus inmensas posibilidades.

Un poco como cuando ves el mar o la nieve por primera vez. El asombro de aquellos que usan Internet para estudiar, para educarse, para descubrir. Te sugerimos que visites la página web del proyecto para seguirlo directamente y echarle un vistazo al teaser del documental,esta interesante velada dedicada a la brecha digital, la inmensa diferencia entre los países ricos que pasan alrededor de 2 horas y 19 minutos al día en sus aplicaciones móviles y los países pobres que mantienen el asombro de los niños frente a un PC, han participado importantes cabezas, entre ellas Matteo Ulrico Hoepli, Director General de Hoepli.

La brecha digital y sus formas

También se ha hablado de la brecha digital “moderna”, que afecta al centro de la ciudad y la provincia, que todavía lucha por construir su propia realidad digital. En particular, el profesor Carnevale Maffè ha insistido en la necesidad de que las administraciones centren su atención en la calidad de las conexiones presentes en determinadas zonas geográficas, y no en la cantidad; en las posibilidades que ofrece la creación de comunidades reales, que trascienden estrictamente las fronteras geográficas y configuran una realidad mucho más compleja y articulada gracias a Internet.

El profesor dice:”Para dar un ejemplo, se pueden crear comunidades, incluso temporales. En un estudio reciente he analizado las interacciones de una estación de esquí en altitud, que como número de conexiones tiene muy pocas cifras, dado que está casi deshabitada, pero que durante tres meses al año se convierte en la sede de una multitud de turistas, todos interconectados a diversas actividades, que de hecho crean una ciudad virtual “.

Un concepto fascinante es el de una ciudad virtual, de una polis que se configura en paralelo, aunque sea momentáneamente, y que permite a todos sus habitantes, que de hecho podrían pertenecer a una gran variedad de zonas geográficas, formar parte de ella y disfrutar de los mismos derechos; el objetivo último debe ser llegar realmente a los que aún viven, geográficamente hablando, en lo que llamamos el tercer mundo y concederles la entrada triunfal con mucho.

Superar la brecha digital no es sólo una cuestión educativa, que tiene un papel fundamental, es una cuestión cívica,no apoyar este pasaje sería como retirar la antena de televisión de su vecino. Necesitamos todos los píxeles posibles para configurar nuestra ciudad virtual.