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En el actual y cambiante panorama de TI, es esencial para una empresa mantenerse al día y desarrollar su estrategia de protección de marca en línea para hacer frente a la naturaleza cambiante de las amenazas y los ciberdelincuentes detrás de ellos. Aunque los programas de protección de marcas en línea están fuertemente influenciados principalmente por el entorno en el que opera la empresa y la propia naturaleza de la organización, también deben tenerse en cuenta factores externos como la expansión de los medios sociales y el aumento de los dominios genéricos de primer nivel (gTLDs).

El desarrollo y la implementación de un plan de protección de marca en línea puede ser desalentador, pero una empresa no puede permitirse el lujo de no tener uno, ya que el objetivo principal es reducir efectivamente el riesgo que plantean los hackers, falsificadores y todos aquellos que violan la marca.

¿Cómo pueden las marcas obtener una visión clara de las amenazas a las que se enfrentan? ¿Cómo pueden reducirlos?

Crear directrices de marca:la mayoría de las veces, las directrices de la marca se relacionan con el entorno físico y el uso de logotipos e imágenes. Aunque estos aspectos siguen siendo importantes, es necesario que las directrices incluyan normas específicas en línea dirigidas tanto al público interno como al externo. Internamente, por lo tanto, deben incluir contenidos, registro de nombres de dominio y perfiles, así como comportamientos sociales.

Contenido: La cuestión de la creación de contenidos es cada vez más importante y debe abordarse. En particular, es necesario determinar quién crea los activos, quién es responsable de la autorización y cómo deben gestionarse, es decir, a nivel local o central.

Registro de nombres de dominio y perfiles en medios sociales: Las directrices de marca deben ser muy claras sobre quién hace qué dentro de la empresa. Esto también se aplica cuando se trabaja con organizaciones de terceros, como las agencias de marketing, que pueden registrar nombres de dominio en nombre del cliente. En este caso, ¿quién controla los nombres de dominio? ¿Y qué sucede con la propiedad una vez que la relación laboral ha cesado?

El mismo principio se aplica a los empleados: si alguien puede registrar un nombre de dominio o un perfil social para una marca secundaria o campaña de marketing, existe el peligro de que si el empleado cambia de empresa o función, se pierdan los datos de documentación, acceso y renovación.

Comportamiento en redes sociales: Es razonable pensar que los empleados tienen una presencia en las redes sociales con perfiles en una o más plataformas. Si estos empleados están directamente asociados con la etiqueta, debe proporcionar una guía clara sobre lo que deben o no deben decir y qué información personal puede incluirse en estos sitios. Además de tener un impacto negativo en la percepción de la marca, si hubiera demasiados problemas con la información (como la dirección, fecha de nacimiento, lugar de trabajo, etc.) que están a disposición del público podría suponer una amenaza para la seguridad, es por eso que es necesario desarrollar un plan de protección de la marca en línea.Cuando se trata de partes externas, las empresas necesitan una política que administre socios, proveedores, distribuidores, afiliados y otras organizaciones de terceros que estén asociadas con la marca.

Nombres de dominio: necesitas aclarar lo que los socios pueden o no pueden hacer, por ejemplo, utilizar el nombre de marca dentro del dominio, en una tienda de mercado o vendedor de mercado, especialmente cuando puede haber confusión sobre dónde los clientes están obteniendo el producto.

Medios sociales: al igual que las directrices internas, es necesario describir lo que los socios pueden publicar en los medios sociales, especialmente cuando se trata de información embargada sobre el lanzamiento de nuevos productos, etc.