Rate this post

El tema de la realidad virtual es probablemente uno de los más interesantes de los últimos años, también debido a las innumerables oportunidades de utilizar esta tecnología. 1962 fue el año en el que Morton Heilig patentó la Sensorama, una máquina capaz de ofrecer experiencias simuladas de la realidad, involucrando cuatro de los cinco sentidos del hombre, a través de la proyección de películas especiales.

Realidad virtual y realidad aumentada el futuro del marketing

Desde los años sesenta hasta la actualidad, ha habido muchos intentos por parte de numerosas empresas, especialmente de videojuegos, para hacer interactuar a las personas con este tipo de tecnología, consiguiendo el éxito a corto plazo y explotando el efecto de novedad, que sin embargo pronto se agotó, también debido a la falta de herramientas y conocimientos capaces de hacer el mejor uso de la realidad virtual.

El desarrollo tecnológico de los últimos años, por otra parte, le ha dado una segunda vida, si hace unos años, para vivir una experiencia virtual, era necesario comprar ciertos dispositivos, a menudo caros, hoy en día esta tecnología es casi accesible a todo el mundo. Puedes utilizar tu smartphone. Un ejemplo de cómo ha cambiado la realidad virtual es ATAP, el laboratorio de tecnología avanzada de Google que produce las famosas Spotlight Stories: a través de una aplicación, descargable de la tienda de la empresa Mountain View, y un espectador puede ver vídeos de 360 grados en los que el espectador tiene un papel decisivo.

Desarrolladores y programadores están creando experiencias cada vez más hiperrealistas diseñadas para generar fuertes conexiones emocionales en los usuarios, haciendo de la realidad virtual un medio poderoso que puede ser utilizado en el mundo del marketing. Chris Milk, conocido director y fotógrafo de video musical, dio una conferencia en marzo de 2015 sobre cómo la realidad virtual puede ser considerada la mejor máquina (o tecnología) para la empatía. El director es también el fundador y CEO de Within (primera Vrse), una aplicación de realidad virtual inmersiva que permite a los usuarios experimentar la realidad virtual a través de su smartphone o PC.

El contenido disponible en la plataforma incluye diferentes tipos de películas de 360 grados, pero las producciones más interesantes son sobre todo los documentales rodados para las Naciones Unidas, Clouds Over Sidra y Waves of Grace. El primero nos permite vivir desde el punto de vista de un niño de 12 años en un campo de refugiados en Jordania que contiene unas 84.000 personas, mientras que el segundo se centra en los supervivientes del virus Ébola en Liberia. Sin embargo, como demostración de la innovación aportada por esta tecnología, Milk la considera lo más cercano a la teletransportación en este momento, ya que logra acercar al espectador al interior de la historia, haciéndole sentir parte de la escena.

La conciencia del usuario, en realidad virtual, fue el tema central de un debate organizado por Digital RAIGN en San Francisco. La intervención más interesante, según ZDNet, fue la de Anastasiya Sharkova, consultora de Urban Us (una empresa que invierte en startups), que habló de su primera experiencia con la realidad virtual con TheBlu: te transporta a una maravillosa experiencia de realidad virtual en un océano que te permite tener un encuentro cercano con la criatura más grande del planeta. Imagínese que puede encontrarse cara a cara con una ballena azul de 24 metros de largo cuyo ojo es tan grande como su cara. Una experiencia que parece real, aunque no lo sea, pero que transmite al usuario una empatía inesperada.