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Las dos aplicaciones que son cada vez más similares entre sí, Telegram y WhatsApp, difieren según las diferentes formas en que se utilizan como herramientas de marketing. Para WhatsApp, un requisito básico es tener un número de teléfono que le permita recibir llamadas con cobertura Wi-Fi. Una vez establecido un número de contacto, se pueden adoptar diferentes estrategias para tener contacto con el cliente: uso”personalizado y exclusivo”, con el objetivo de fidelizar al cliente haciéndolo sentir parte de un grupo selecto de personas que merecen una atención especial por parte de una marca.

Un caso interesante en este sentido fue el de Absolut Argentina, para participar en una fiesta exclusiva de Absolut (en la que se lanzaría un nuevo producto), dos clientes, a través de WhatsApp, tuvieron que convencer a la parte externa de Sven (gerente comunitario de la empresa) para que participaran en el evento. ¿Resultado? 600 contactos, 3 días de chat continuo con usuarios y más de 1000 contenidos originales creados por el usuario. Atención al cliente WhatsApp puede utilizarse como servicio de atención al cliente.

¿Qué aplicación entre Telegram y WhatsApp se implementa mejor en su estrategia web?

Esto le permite tener un contacto directo con sus clientes, gestionar situaciones de crisis y proporcionar un servicio postventa mucho más fácil e inmediato. Promociones y ofertas a través de las listas de difusión y gracias a una cuidadosa orientación al cliente, es posible dar a conocer las ofertas y promociones directamente en su smartphone. El único “riesgo” a evitar es el spam continuo de las ofertas y promociones.

Los principales periódicos nacionales, en su estrategia web, han comenzado a utilizar esta aplicación como herramienta de marketing: las noticias llegan a través de la notificación directamente en su teléfono móvil. El mayor límite de la aplicación de mensajería de Zuckerberg se relaciona principalmente con la necesidad de disponer de un número de teléfono, ya que no garantiza una gestión multicanal de la plataforma, estando ligada exclusivamente a un único dispositivo.

La propia web de WhatsApp es engorrosa, porque no permite al usuario una autonomía total, ya que está conectada estricta y directamente al teléfono (por ejemplo, si el teléfono está descargado, el servicio no funciona). Además, los límites de la plataforma, tanto en términos de usuarios (256 personas como máximo en un grupo) y de estructura (es posible enviar archivos hasta 64 mb), hacen de WhatsApp una herramienta de marketing dirigida  a un usuario general.

El telegrama, por otra parte, tiene algunas funciones que te permiten promocionar tu actividad de una forma diferente: en primer lugar, permite la gestión multicanal, favoreciendo el uso de la aplicación independientemente del dispositivo que estés utilizando (los mensajes están disponibles en la nube); en segundo lugar, aunque necesites un número de teléfono, te permite tener un nombre de usuario; por último, el uso de canales, bots y grupos para promocionar tu actividad. Los canales permiten el envío de mensajes instantáneos a usuarios interesados que los recibirán en tiempo real y dentro de ellos puedes utilizar bots para automatizar acciones, añadir y eliminar usuarios, publicar fotos, texto, enlaces, hemodi, hashtag y nombrar administradores para una mejor gestión.

Los canales tienen, por lo tanto, una serie de ventajas: número ilimitado de abonados al canal; facilidad de afiliación (permitiendo a los usuarios acceder a través de un enlace disponible en sus propias páginas sociales o en el sitio); envío de mensajes ilimitados pero diferentes en su tipo (audio, vídeo, notas de voz, gifs, pegatinas, etc.). Los canales son por lo tanto una especie de newsletter 2.0, con la comodidad añadida de tenerlo todo a mano; es una forma de comunicación push, por lo que a menudo es preferible no exagerar con los mensajes para no molestar al usuario.