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¿Cómo pueden las redes sociales ayudar a quienes trabajan en el tercer sector? Asesoramiento de expertos, algunas mejores prácticas y las principales herramientas.

A pesar de que las cifras son de hace unos años, un estudio en inglés muestra claramente la relación entre las organizaciones caritativas y los simpatizantes que, a lo largo de los años, han aumentado considerablemente en algunos casos incluso duplicando después de haber tomado a los medios de comunicación social de marketing.

Como sugiere The Guardian, de hecho, aunque el objetivo último del tercer sector es muy diferente al de cualquier otra actividad lucrativa o empresarial, una organización benéfica puede ser similar a una empresa o negocio por varias razones. Para continuar con la metáfora, una ONLUS o asociación de voluntarios también tiene un objetivo que alcanzar: el de los posibles partidarios de la causa y, sobre todo, de los nuevos voluntarios.

Sus propias actividades diarias o extraordinarias y las campañas que promueven son, en este sentido, un producto con el que atraer los deseos de su público objetivo. Por no mencionar que, con las empresas cada vez más comprometidas en proyectos de responsabilidad social corporativa y, más en general, con el sector social, los que hacen obras de caridad hoy en día tienen un sinfín de interesados potenciales con los que interactuar.

Esto explica por qué los entornos sociales y digitales, en el tercer sector, son ahora también indispensables.

¿Opera en el tercer sector?

Todas las ventajas del marketing en medios sociales Desde el propio Guardian, por otra parte, parecen enumerar las ventajas que una organización caritativa podría derivar de hacer marketing en medios sociales (y hacerlo bien).

Entre ellas, las principales son: ganarse la simpatía: no sólo las redes sociales son los entornos más naturales donde se puede encontrar prácticamente cualquier grupo de usuarios, incluyendo jóvenes y personas mayores que podrían convertirse en voluntarios.

Los entornos digitales, sin embargo, son también el hábitat ideal para aquellos que tanta literatura define como activistas flojos, activistas de sofá que participan en la causa en cuestión sólo porque pueden hacerlo con un solo clic: cualquier cosa menos una pequeña cantidad, su contribución también puede ser muy importante para que se conviertan en virales y den más visibilidad a sus actividades; aumentar las donaciones: una mayor visibilidad también significa mayores oportunidades de encontrar donantes, más para que, como saben bien las marcas, se pueda llegar a los Sin embargo, muchas plataformas permiten ahora también las donaciones, la transferencia directa de dinero o la creación de campañas de financiación colectiva, que son cada vez más esenciales para quienes se ocupan de actividades sin ánimo de lucro.

Trabajo en red: la fuerza del tercer sector ha sido siempre la capacidad de hacer redes, de trabajar con muchos temas diferentes pero dedicados a la misma causa y, mejor aún, con raíces profundas en el territorio. Los trabajadores sociales pueden ser providenciales para esto.

Asesoramiento de expertos para una organización caritativa que quiere optimizar su presencia en las redes sociales.

Entre ellos, establecer con seguridad los objetivos genéricos y específicos que se quieren obtener de las actividades sociales, en primer lugar, y en consecuencia orientar cualquier acción futura o, incluso, elegir cuidadosamente las plataformas, teniendo en cuenta que no siempre la presencia en todos los canales es una filosofía ganadora, sobre todo porque para cada socialista hay un identificador específico de tipo de usuario y que existen entornos donde por naturaleza es más probable que se acerque a su público objetivo.

La constancia es también otra cuestión fundamental para aquellos que, en el tercer sector, quieren abrirse a la sociedad social: como cualquier estrategia digital, una estrategia de marketing en los medios sociales es una estrategia a medio-largo plazo.